VÍCTOR ARAUJO RUBIO (1949-2019). CRÓNICAS ARAUJIANAS. PARTE 1ª.

Juan Francisco Rangel Tovías.

Esta vida que ahora se apaga, fue por muchos años una llama intensa y constante andando por estos desiertos. Víctor, años antes de morir, incluso durante hace todavía algunos meses, tenía la intención de escribir y dejar testimonio de su larga y fructífera experiencia, principalmente en lo que se refiere a los numerosos estudios profesionales que cursó  y tocante a su participación, esmerada e intensa, en varios de los conflictos sociales y políticos en los que intervino como una figura, tal vez no protagonista, pero que con esa capacidad de organización y trabajo de campo, muy cerca de la gente, ha dejado huella, en este mundo por el que transitamos fugazmente; en esta vida en donde sigue destacando más la acumulación de cosas materiales tiene, aunque el empobrecimiento espiritual sea más profundo. Rescato en estos breves escritos, algunas cosas que recuerdo de él, o que en extensas charlas me platicaba en lo que él mismo llamó “Crónicas Araujianas”.

Nació el 7 de agosto de 1949 en la ciudad de San Luis Potosí. Los estudios primarios los llevó a cabo en la escuela Ignacio Manuel Altamirano (1957-1962) en Cedral; estudió en la escuela Secundaria Federal No. 1 de Matehuala, entre 1964 y 1966. Su educación media superior la cursó en la Escuela Preparatoria No.1, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) entre 1967 y 1969. Luego ingresaría para emprender estudios superiores en donde se preparó para la carrera de “Física Teórica”, durante los años de 1970 a 1975. Durante este lapso, participará apoyando a la Federación Universitaria Potosina durante un movimiento en que, por solidarizarse con los campesinos de Otates, en Aquismón, varios estudiantes fueron expulsados de la Universidad, entre ellos Víctor. Años después es becado para trasladarse a la Universidad “patricio Lumumba” en Moscú, donde estudió durante cuatro años una maestría en Física.

Luego de formar una numerosa familia, con su esposa la señora Guillermina Palomo Montes de Oca, a la edad de 55 años continuó preparándose, estudiando la Licenciatura en Matemáticas en la Escuela Normal de Estudios Superiores del Magisterio (ENESMAPO); entre 2000 y 2010 y casi al mismo tiempo también pudo concluir con una licenciatura en Desarrollo Económico Regional en la Universidad Comunitaria, misma que terminó un año antes.

Hacia el 2007 y en relación con el llamado proyecto “Phytosan” presentó la tesis para graduarse en la licenciatura de Desarrollo, titulada “Propiedades de la radiación gamma del cobalto 60 y sus aplicaciones fitosanitarias: impacto social y beneficios económicos para la región”. Según su documento, con más de 160 páginas, esta iniciativa tenía como objetivo la radiactividad artificial aplicada a frutas, productos médicos desechables, esterilización de dispositivos tecnológicos, etc. Defendía la instalación de este proyecto sosteniendo que era muy poco probable que, dada la tecnología y grosor de los muros del bunker, era muy difícil que escapara la radioactividad. A fin de obtener más y mejores herramientas para la enseñanza y el aprendizaje escolar participó en el Diplomado en Competencias Docentes para el Nivel Medio Superior, requisito indispensable para impartir cátedra en el nivel medio superior.

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