Quiero compartirles la bonita experiencia de hoy, porque conocí al tremendo José Álvaro que con su sonrisa me hizo el día.
Que bonito llegar con un apoyo técnico y recibir esas muestras de cariño y no se diga su mamá, esa alegría de ver a Josecito tan emocionado. De verdad que me quedo sin palabras pues esta experiencia son las que se quedan grabadas en el corazón.
José ocupaba una nueva silla de ruedas pues es un niño tan lleno de energía que su silla ya no daba para más y estaba a punto de terminar totalmente inservible, así que al ver su nueva silla, la alegría se desbordó por toda la casa. Ya que su mami dice que él mismo hace la lucha y se mueve todo el día porque le encanta salir e ir de un lugar a otro, con ese ánimo que lo caracteriza.
Dios bendiga a Josecito y a su familia, gracias por ese bonito recibimiento que me llena de emoción.
Saludos y a descansar que hoy fue un grandioso día.
El Imparcial de Matehuala Noticias