martes 18 febrero 2020

SI LA IGLESIA ESTÁ PERPLEJA ¿CÓMO ESTARÁN LOS ABUSADOS POR EL PADRE CÓRDOVA?

María Elena Yrizar Arias

El 4 de febrero de 2016 escribimos un artículo titulado: Iglesia apenada, mejor entreguen al padre Córdova. Donde hice mención a que desde 2004 llegaron a manos del arzobispo potosino Luis Morales Reyes las primeras denuncias de casos de abuso sexual contra menores de edad, atribuidos al sacerdote Eduardo Córdova Bautista.

A raíz de que salieron a la luz pública las denuncias de los abusos sexuales en Boston, un cineasta produjo una película denominada Spotlight, que narra la historia criminal de los abusos sexuales cometidos por sacerdotes de la iglesia de esa capital. En la película, el tenaz equipo de reporteros de la sección Spotlight ahonda en los alegatos de abuso dentro de la Iglesia Católica. En síntesis, trata sobre los extendidos escándalos de pedofilia y el subsiguiente encubrimiento dentro de la Iglesia Católica.

Como en esa película hacen referencia a algunos casos, como lo fue en la capital potosina con el sacerdote Eduardo Córdova, la Iglesia local hizo su declaración al respecto, ya que leímos con cierto asombro el encabezado de la nota periodística del martes 2 de febrero del 2016, que dice: Apena a la Arquidiócesis de San Luis Potosí que se mencione caso Córdova en película. Lo anterior se basa en las declaraciones de Jesús Omar Salazar, sacristán mayor de la Catedral potosina, quien dijo que “tiene pena que en la película Spotlight se mencione a San Luis Potosí como ciudad donde ocurren casos de pederastia”, nota aparecida en http://pulsoslp.com.mx/…/apena-a-la-arquidiocesis-de-slp-q…/ y aclara que la Iglesia no puede resolver lo que ya aconteció. Allí mismo escribimos: Si bien, la Iglesia no puede resolver lo que ya pasó, pero lo que sí pueden hacer la Iglesia Católica y su Arquidiócesis es ser acordes con su postura, pues en sus manos puede estar el ayudar a las autoridades a dar con el paradero del prófugo de la justicia Eduardo Córdova, porque recordemos que hay una orden de aprehensión en su contra, dictada por un juez penal en la capital con fecha 24 de junio del 2014 por delitos en agravio de decenas de menores de edad y que la Iglesia ha sido omisa con su obligación legal de informar en dónde se encuentra el prófugo de la ley.

Ayer, en rueda de prensa, Juan Jesús Priego Rivera, vocero de la Arquidiócesis de la Iglesia Católica de San Luis Potosí, declaro a Rubén Pacheco de Pulso sobre una pregunta que se le formuló, de que si es creíble que ningún superior o arzobispo supiera de los presuntos abusos sexuales hacia menores de edad, atribuidos al ex cura Eduardo Córdova Bautista. Reconoció que las personas afectadas pueden presentar sentimientos encontrados y conflictos interiores con la Iglesia Católica, sin embargo, al final prevalece la comprensión de que “la Iglesia no es Eduardo Córdova”. “No creo que haya habido negligencia. Yo creo que hubo en todo caso, perplejidad”, dijo. Además, recordó que, previo a la expulsión del ex apoderado legal del sacerdocio, hubo un juicio de la Arquidiócesis en su contra, pero no se comprobó la culpabilidad en acciones de índole sexual.

Pero, ¿qué significa estar perplejo? Según su definición, perplejo es la persona que tiene dudas sobre lo que debe hacer o decir, o sea que está dudoso, incierto, irresoluto, confuso, estar sin camino. Entonces, ¿qué nos quiso decir el vocero de la Arquidiócesis de la Iglesia Católica?

Pareciera entonces que el representante de la Iglesia está utilizando la palabra perpleja, sin comprender su verdadero significado. Y por otro lado, si la Iglesia está perpleja, debemos imaginarnos cómo están las personas que fueron abusadas por el ex cura Eduardo Córdova, que si bien este ex representante legal y cura no es la Iglesia, según la palabras del portavoz de la misma, pero los hechos nefastos que se le atribuyen al sacerdote mencionado fueron ejecutados cuando era sacerdote, representante de la Iglesia, según el Código de Derecho Canónico en el texto que se reseña en la sección II sobre «La constitución jerárquica de la Iglesia», entre ellos están los obispos, curas, sacerdotes, entre otros. Entonces, el sacerdote Eduardo Córdova representaba a la Iglesia. Esa Iglesia que primero estaba apenada y ahora está perpleja. Lo que parece es que la Iglesia no ha considerado el sentir de los abusados por el sacerdote Eduardo Córdova, ya que ha sido omisa en coadyuvar con la autoridad para que sea aprehendido y sometido a la justicia. No se les olvide que abusó sexualmente de menores de edad y que un juez penal ya le dictó orden de aprehensión, aunque la Iglesia lo haya juzgado y absuelto bajo el argumento de que no se comprobó su culpabilidad.

mariaelenayrizararias@gmail.com