• 1
  • 2
  • 3

María Elena Yrizar Arias

En las anteriores elecciones a la presidencia municipal de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Juárez, postulado por el PRD, quien era el ex alcalde de Soledad de Graciano Sánchez, ganó con 131 mil 411 votos, lo que equivale a 47.83 por ciento de los sufragios emitidos. Por su parte, el candidato por el PAN, Xavier Azuara, obtuvo 81 mil 760 votos, 29.75 por ciento de la votación, y el PRI, con su candidato Manuel Lozano, tuvo 35 mil 447 votos, que correspondieron a 12.90 por ciento de los emitidos.

Posiblemente los anteriores resultados tuvieron qué ver con el cansancio ciudadano en contra de los dos anteriores gobiernos municipales que presidieron los priístas Victoria Labastida Aguirre y Mario García Valdez, a quienes se les han hecho múltiples señalamientos de corrupción y que hartaron a los ciudadanos, ya que la ciudad en lugar de mejorar su aspecto, fue decayendo cada día; la capital de San Luis Potosí estaba deteriorada, llena de baches en las calles y cada vez menos atendida. Así que fue fácil entender que Gallardo era un personaje que gozaba de simpatía entre la ciudadanía potosina que parecería estar harta del priísmo y que además había observado en la vecina ciudad de Soledad de Graciano Sánchez, que la administración de Gallardo había hecho obras importantes, lo que generó simpatía y esperanzas de mejorar la ciudad si él llegara a presidente municipal.

En todo este tiempo que ha gobernado Gallardo ha habido señalamientos graves en su contra, los que se han difundido a nivel nacional en televisión, radio, prensa escrita y redes sociales. Ha sido exhibido hasta en la Revista Proceso de esta semana, correspondiente a la edición número 2152, que comenzó a circular este domingo en la capital potosina y el municipio conurbado de Soledad de Graciano Sánchez y que fue adquirida de forma masiva por personas que acudieron a los puestos de periódicos. Lo que se puede leer en: http://www.proceso.com.mx/520549/en-slp-los-gallardo-acumulan-propiedades-y-poder-bajo-el-cobijo-del-prd.

En el referido reportaje se afirma que "los Gallardo vuelven a la carga para permanecer en el poder en San Luis Potosí. Sin nadie que los detenga, Ricardo Gallardo Juárez pretende su reelección como alcalde de la capital del estado; entre otras anomalías, acostumbra adjudicar obra pública sólo a sus empresas. Su hijo José Ricardo Gallardo Cardona, detenido en 2015 por lavado de dinero y crimen organizado -sospechoso tras comprar un violín de cinco millones de pesos-, quiere llegar al Congreso de la Unión. Ambos, cargando a cuestas su riqueza inexplicable; sólo en ocho años pasaron a tener de una a 30 propiedades, todo, bajo el cobijo del PRD". Lo anterior no obsta para que Ricardo Gallardo quiera reelegirse como presidente municipal por su partido, el PRD.

Lo que sí es una triste realidad para el PRI es que se sigue ubicando en tercer lugar entre las preferencias electorales capitalinas y tiene la derrota asegurada de antemano.

Ante esta panorámica, resulta que cuando le ofrecieron a Enrique Galindo ser el candidato priísta, el ex Comisionado de la Policía Federal no quiso correr el riesgo de suicidarse políticamente hablando, ya que sus aspiraciones eran llegar al Senado de la República, y cedió el paso al empresario Luis Mahbub, quien ya estaba aceptado de antemano en el PRI Nacional.

Quien quiera ser el candidato o candidata a la presidencia municipal capitalina por el PRI, deberá recordar cómo le fue a su compañero Manuel Lozano, cuando perdió y que afortunadamente para él le dieron la delegación federal de la Secretaría del Trabajo y en un futuro inmediato hasta podría llegar a ocupar un puesto importante en el Gobierno del Estado.

El PRI deberá elegir un candidato que al menos supere el 12.9 por ciento de la votación que obtuvo Manuel Lozano, y sobre todo, si es realista, deberá estar bien consciente de que será un candidato de sacrificio, porque a pesar de todos los señalamientos que le hagan a Gallardo, eso no va a cambiar las cosas para el PRI, además, difícilmente el PRI le podrá ganar al candidato que lance el PAN. Así es que, cualquiera que sea designado candidato, será sacrificado de antemano. Ojalá que sepa negociar su sacrificio por alguna otra posición política, así como lo acostumbra el priísmo. Pero de que será sacrificado, eso nadie lo podrá dudar.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.